Hay una estadística que el Gobierno festeja: el dólar estable, en $1.530 el oficial. Y hay otra que prefiere no mostrar: el salario real cayó 0,9% en junio, después de haber retrocedido 2,9% en mayo. La primera se ve en las pantallas de la City. La segunda se ve en la heladera de tu casa.
Porque la macro no hace las compras. Las hace la gente. Y cuando el sueldo corre siempre detrás de los precios, la "estabilidad" termina siendo el nombre elegante de una pérdida: menos carne, menos fruta, menos de todo.
La inflación bajó, dicen. Pero el que cobra en pesos sigue eligiendo qué sacar del changuito.
Quién paga la cuenta
La jubilación mínima sube 2,1% en septiembre, por debajo de lo que aumenta la canasta básica. La morosidad de las familias vuelve a crecer: cada vez más hogares se endeudan para llegar a fin de mes. No es un accidente: es la consecuencia directa de un modelo que ordena las cuentas del Estado descargando el peso sobre los que menos tienen.
Los números (1/9/2026)
- Salario real: -0,9% en junio (-2,9% en mayo)
- Jubilación mínima: +2,1%, por debajo de la canasta
- Morosidad de las familias: en aumento
- Crecimiento 2026: ~3%, sin bajar la pobreza
Una economía que crece pero deja a más gente afuera no es una recuperación: es un reparto injusto. La discusión no es técnica, es política, y se juega en la mesa de cada familia argentina.
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